Qué es el interés compuesto
Con el interés simple, solo el dinero que pusiste genera intereses. Con el interés compuesto, los intereses que vas ganando se suman al capital y también empiezan a generar intereses. Al principio la diferencia es pequeña, pero con los años se vuelve enorme: por eso se dice que el tiempo es el mejor aliado del ahorro.
La fórmula
Sin aportes, el capital final se calcula así:
capital final = capital inicial × (1 + r ÷ k)k × años
donde r es la tasa anual en decimal (8% → 0,08) y k es la cantidad de veces por año que se suman los intereses. Cuando además haces aportes mensuales, cada aporte crece desde el mes en que lo depositas; la calculadora lo resuelve mes a mes y supone que el aporte se hace al final de cada mes.
Ejemplo: 10.000 al 8% anual con capitalización mensual, sin aportes, se convierten en unos 22.196 en 10 años. Si además aportas 500 por mes, llegas a unos 113.669, de los cuales 70.000 son tus aportes y el resto, intereses.
La regla del 72
Un atajo para estimar en cuánto tiempo se duplica tu dinero: divide 72 por la tasa anual. Al 8% anual, tu dinero se duplica en unos 72 ÷ 8 = 9 años. Al 4%, en unos 18.
Preguntas frecuentes
¿Qué conviene más: más tasa o más tiempo?
Ambos importan, pero el tiempo suele pesar más de lo que parece. Empezar a ahorrar 10 años antes, aunque sea con aportes pequeños, normalmente supera a aportar más pero empezar tarde. Prueba la calculadora cambiando solo los años para verlo.
¿Qué significa que los intereses se capitalizan cada mes?
Que cada mes los intereses ganados se suman al saldo, y desde el mes siguiente también generan intereses. Con la misma tasa anual, cuanto más seguido se capitaliza, un poco más ganas.
¿Qué tasa debo usar?
La tasa anual que ofrece tu inversión o depósito. Si no la conoces, puedes usar una estimación conservadora. Recuerda que las inversiones con mayor rendimiento esperado también suelen tener más riesgo y que los rendimientos pasados no garantizan los futuros.